S E R Y N O S E R


29 - 10 - 2009
RENOVEN/BIO-BAC: Ideal para subir las defensas ante cualquier patología
Luc Montagnier declaró tras saber que le habían dado este año el Nobel de Medicina que actualmente trabaja en descubrir terapias complementarias que permitan que el propio sistema inmune de los enfermos de Sida controle la infección. Bueno, pues ése es el caso de Renoven -actual nombre del Bio-Bac- ya que si bien es más conocido por su eficacia en cáncer se trata de un potente reforzador inmunitario. Lo demuestran los ensayos clínicos realizados hace años -entre ellos los estudios fase II y III efectuados en 1997 en el KISS-Curatorium for Immunodeficiency de Munich (Alemania) que demostraron que aumenta el número de linfocitos CD4 y CD8- y lo corroboran los que acaban de hacerse en la empresa de biotecnología Ebiotec.






"Si usted y yo tenemos un buen sistema inmunitario -nos dijo textualmente Luc Montagnier durante la entrevista que mantuvimos con él a principios de año (puede leerla en nuestra web- www.dsalud.com - en el nº 102- podemos exponernos al virus del Sida y no infectarnos. Hay mucha gente expuesta al virus que no se infecta porque tiene una buena respuesta inmunitaria. Y de la misma manera hay personas inmunodeprimidas por diferentes factores, entre ellos los psicológicos, que son más sensibles a la infección y a que el virus se instale definitivamente. También son muy importantes otros factores. Como la nutrición. Hay pues que tomar antioxidantes porque los radicales libres deprimen el sistema inmunitario".

El sistema inmune, los tratamientos complementarios no tóxicos y el estrés oxidativo celular. Tal es el triángulo donde se asienta actualmente el trabajo del Premio Nobel de Medicina desde la Fundación Mundial para la Investigación y Prevención del Sida. Es decir, mantiene que el Sida lo provoca el llamado VIH pero ya no considera que los antirretrovirales sean la única opción terapéutica. Aunque el hecho de no denunciar abiertamente que no bastan como solución ha sido una estrategia inteligente. Lo demuestra que para que no se aparte demasiado del sistema han decidido darle este año el Nobel.

Montagnier recibió la noticia de su concesión en Costa de Marfil y su primera reacción fue recordar a los enfermos que luchan cada día por sobrevivir para luego, ante la sorpresa de todos por la rotundidad con la que se expresó, anunciar que la vacuna estaría lista en tres o cuatro años. Solo que enseguida volvió a hablar de su "nueva" línea de actuación: "Actualmente mi trabajo de investigación -recogía el diario Le Figaro- se centra en encontrar tratamientos complementarios que permitan erradicar la infección a fin de que los pacientes sean tratados durante un tiempo bastante más corto y enseguida se curen; es decir, que su sistema inmunitario controle la infección". Obsérvese que no dijo que confía sólo en los antirretrovirales -viejos o nuevos- ni que trabaja en el desarrollo de nuevos medicamentos que acaben con el virus y al mismo tiempo potencien el sistema inmune. No. Una vez más habló de tratamientos complementarios que ayuden al sistema inmune a superar la infección; y de paso, añadiremos nosotros, a soportar el tratamiento antirretroviral.

En la misma línea de explicar la enfermedad en función del estado del sistema inmune se explicaba en el diario El País en una entrevista publicada ya tras la concesión del Nobel el pasado 14 de octubre: "El virus actúa en aquellos organismos que presentan ya una situación degradada por el consumo de drogas, una vida complicada, el abuso de alcohol o una escasa atención a la alimentación -declararía entonces-. Algunas personas sanas pueden ser infectadas por el virus durante un breve periodo pero pueden desembarazarse de él enseguida. La moraleja de todo esto es que hay que llevar una vida responsable y evitar otras infecciones. En África, por ejemplo, es una enfermedad de los heterosexuales y el 60% son mujeres".

Montagnier ha llegado incluso a reconocer el estrés oxidativo como factor común de Sida y cáncer: "El estrés oxidativo es sin duda un factor clave -nos dijo a nosotros Montagnier-. Durante la segunda etapa de la infección por el VIH hay una mayor producción de radicales libres que podría ser causada por varios factores, entre ellos la excesiva producción de radicales de oxígeno por leucocitos polimorfonucleares. La clave puede estar pues en reducir el estrés oxidativo en la etapa más temprana de la infección. Logrando que el daño oxidativo sea más lento la progresión de la enfermedad podría retrasarse e, incluso, detenerse". Y en El País reconocía que "un factor común entre Sida y cáncer es la importancia que tiene la oxidación celular en ambas enfermedades. En el caso del Sida en la infección por parte del virus. Y en el caso del cáncer en la perturbación genética que se produce. La oxidación estimula la variabilidad de la célula. Por eso es importante evitar el proceso de oxidación".

En suma, los reforzadores del sistema inmune -en especial los antioxidantes naturales- son el nuevo El Dorado de la Medicina. Bueno, de los pacientes... porque no parece que difundir la "buena nueva" sea algo que a la industria farmacéutica le haga feliz. No olvidemos que fue Montagnier quien recomendó a Juan Pablo II que para superar sus dolencias tomara ¡papaya! Veremos qué dice pues durante la ceremonia de entrega del Nobel.



BIO-BAC/RENOVEN

Nuestros lectores habituales saben que de la importancia de mantener elevadas las defensas mediante la ingesta de productos naturales para que el organismo pueda afrontar por sí mismo cualquier problema -incluida una posible infección por VIH o un cáncer- hemos hablado en la revista en innumerables ocasiones. Y de la misma forma hemos explicado que el Bio-Bac -hoy comercializado como Renoven- constituye en ese ámbito una de las mejores opciones, especialmente para las personas etiquetadas como enfermas de Sida así como para los enfermos de cáncer. Pues bien, hemos de decir que nuevos estudios científicos recién finalizados confirman lo que los trabajos anteriores habían demostrado: su capacidad para fortalecer el sistema inmune.

Estudios que se han hecho seis años después de que Ana Pastor -ex Ministra de Sanidad y Consumo y actual vicepresidenta del Congreso de los Diputados- pusiera en marcha la Operación Brujo que llevó a 23 personas a la cárcel y a la incautación de miles de frascos de Bio-Bac en una actuación que dio lugar al proceso de instrucción que a día de hoy ¡sigue paralizado ! como hace ya largo tiempo pronosticamos que ocurriría. Un escarnio que demuestra -una vez más- el grado de corrupción de nuestro sistema judicial. No importa. El tiempo pondrá a todo el mundo en su sitio Lo que no sabemos es si el investigador español D. Fernando Chacón, descubridor del Bio-Bac, recibirá algún día a título póstumo el Nobel que se ganó a pulso en vida.

Recordemos que ya en julio de 1997 se llevó a cabo en Alemania un ensayo Fase II con el FR-91 -nombre científico del Bio-Bac - titulado Efectos y tolerancia del producto FR-91 en el tratamiento de pacientes VIH positivos cuyo objetivo era evaluar su tolerabilidad y cómo estimulaba las defensas en enfermos de Sida. Un ensayo multidisciplinar, aleatorio y a doble ciego que se realizó con 30 personas infectadas por el VIH a las que se dividió aleatoriamente en dos grupos tratándose luego a los miembros de uno de ellos con el producto mientras al otro se le administraba un placebo. ¿Con qué resultado? "(...) Se puede concluir -afirman en el estudio los investigadores- que el tratamiento con 2 unidades de FR-91 vía intramuscular cada 48 horas durante 12 semanas produce un aumento significativo en el recuento de linfocitos CD4 y CD8 en pacientes VIH positivos. El incremento observado es de importancia clínica. El efecto es dosis-dependiente. No se observó variación en la carga viral en ninguno de los pacientes tratados. En Fase II FR- 91 ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de pacientes afectados por el virus VIH".

Obviamente los resultados llevaron a Chacón al convencimiento de que a partir de ese momento contaría con el apoyo de la Administración española. Se equivocó. Su éxito despertó envidias y avivó intereses. Y se le negó toda ayuda. Así que decidió hacer nuevos ensayos que tuvo que volver a costear de su bolsillo. Esta vez un ensayo Fase III que permitiera derribar definitivamente las barreras que los responsables del Ministerio le ponían. El ensayo fue un éxito. Los resultados, innegables. Solo que eso, en lugar de abrirle puertas, hizo que aumentara el acoso. Empezaron a presionarle y a hacerle la vida imposible. Es más, intentaron comprarle el producto pero se negó al entender que el laboratorio que estaba dispuesto a abonar una auténtica millonada por él no quería comercializarlo si no meterlo en un cajón. La persecución se acentuó. Y, como ya se ha dicho, culminaría en octubre del 2002 con la llamada Operación Brujo.

El ensayo, titulado Tolerabilidad y eficacia inmunoestimulante y antiviral del FR-91 en el tratamiento de pacientes VIH positivos. Extensión de los ensayos en Fase II se terminaría en diciembre de 1998. De nuevo multidisciplinar, aleatorio y a doble ciego pero esta vez con tres grupos de 30 pacientes siendo los miembros de dos de los grupos tratados con el producto a distintas dosis mientras a los del tercero se le administró un placebo. Bueno, pues los resultados confirmaron los obtenidos en la Fase II : el FR-91 produjo un incremento significativo de linfocitos CD4 y CD8 sin provocar efecto secundario alguno siendo la tolerabilidad de buena a excelente. "La conclusión más importante -se afirma en el estudio- es la relevancia estadística. Los datos obtenidos en esta tercera fase no sólo confirman los de la segunda fase sino que este resultado es estadísticamente significativo y proyectable a toda la población de enfermos de Sida. Queda confirmada la buena tolerancia y efectividad del producto y la total ausencia de efectos secundarios". Es evidente que tales resultados, dados a conocer en cualquier otro lugar del mundo en aquellos momentos, hubiera sido portada en todos los medios de comunicación españoles y extranjeros. Aquí se le negó importancia, se ocultó y se le hizo el vacío al producto y a su descubridor. Y luego se le mandó a la Guardia Civil para que lo detuvieran con acusaciones manifiestamente falsas.

El resto de la historia es bien conocido por nuestros lectores. Tras seis años de instrucción y un sinfín de jueces que han pasado ya por el juzgado que lleva el caso el asunto sigue en vía muerta. Hay demasiada gente importante implicada en el escándalo. De hecho, transcurridos unos años y convencido de que aquí no iba a lograr nada, el hijo del descubridor del Bio-Bac, Rafael Chacón -que en los últimos años es quien ha continuado con la labor de su padre-, decidió legalizar el producto fuera de España. Y en apenas unos meses logró que se autorizara en varios países, demostración palpable de las falsedades y mentiras con las que en nuestro país se le denegaron una y otra vez los permisos. Por eso hoy se puede adquirir como Renoven, en España, como Prebacter Bélgica y como Proteinbiol y en Alemania y Austria.



EBIOTEC : EL PRESENTE

Una vez logrado eso Rafael Chacón decidió dar a conocer los ensayos clínicos que el producto posee pero se encontró con que la credibilidad, habiendo transcurridos tantos años desde su realización, podía haber menguado. Así que habló con el doctor Ramón Cacabelos -responsable de la cátedra de Biotecnología y Genómica en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, Presidente de la Fundación Ebiotec, Editor-Jefe de Annals of Psychiatry/Basic and Clinical Neurosciences entre 1990 y 2003 así como de Neurogerontology&Neurogeriatrics entre 1993 y 2003, ex Presidente de la Asociación Española de Neurogerontología y Neurogeriatría (1994-2003) y de EuroEspes (1990-2003), director de 83 proyectos de investigación, autor de 14 libros, 233 artículos y 553 abstracts y comunicaciones a congresos además de otras 150 publicaciones científicas, miembro de 24 sociedades científicas y asesor de 24 organizaciones internacionales que ha impartido casi 200 conferencias, seminarios y cursos- para que el centro de investigación que también preside se encargara de ello. Nos referimos a I+D Ebiotec, empresa orientada a la investigación y desarrollo de productos de alta tecnología aplicados a la salud y a la alimentación humana, con tres áreas básicas: Biotecnología, Nutracéuticos y Genética Clínica y Genómica. Y éste aceptó.

Desde hace un año pues la nueva investigación sobre el Renoven/Bio Bac/FR-91 se ha estado efectuando en ese centro bajo la dirección de Valter Lombardi, investigador con más de 25 años de experiencia en el campo de la Inmunología -muy especialmente en técnicas de biología molecular- y que desde hace 15 años dirige el Departamento de Biotecnología.

Bien, pues los primeros resultados ya se conocen y no hacen sino confirmar lo que ya se sabía. "Aunque no tenemos aún identificado el principio activo - nos diría Lombardi- hablamos de un complemento nutricional que ayuda al sistema inmunitario de los sujetos que por distintas causas lo tienen deprimido. Y es evidente, por los resultados que barajamos hasta el momento, que su ingesta refuerza el sistema inmune. Cuando se ponen células del sistema inmunitario en contacto con él, en distintas concentraciones, se observa que hay una clara reactivación".

" El aumento de población de linfocitos totales (CD3) -puede leerse en las Conclusiones del informe elaborado con el título Estudios sobre la actividad inmunorreguladora del extracto FR-91 que se concluyó en julio de este mismo año-, tanto en el grupo de sujetos normales como en el grupo de pacientes con linfoma, sugiere una posibilidad de tratamiento en pacientes donde se encuentre un déficit inmunológico cuantitativo celular y donde se justifique la necesidad de incorporar el uso de un compuesto inmunoestimulante como el FR-91 para disminuir la frecuencia y la severidad de infecciones y de complicaciones que afecten al sistema inmunitario". El trabajo constató también la disminución de las poblaciones de CD69 y HLA-D en los pacientes con linfoma. Es más, se comprobó que hay un aumento en los grupos tratados de IL-6, TNF-a que podrían actuar sobre la proliferación de células tumorales y de IL-2 lo que "sugiere activación y proliferación linfocitaria". De ahí que el informe señale: "(...) El FR-91 puede ser utilizado para controlar patologías caracterizadas por diferentes grados de activación del sistema inmunitario".

En suma, los resultados ratifican las propiedades de Renoven -nombre comercial actual en España del FR-91 o Bio-Bac - para ayudar en el tratamiento de cualquier patología que requiera potenciar el sistema inmune: desde una simple gripe a déficits inmunitarios, enfermedades autoinmunes, hipersensibilidad, infecciones virales, restauración inmunitaria después de un trasplante de médula ósea y/o de órganos...

Valter Lombardi nos diría: "El sistema inmunitario es un sistema complejo en el que intervienen por un lado diferentes tipos de elementos celulares -linfocitos T, B, macrófagos, etc.- y, por otro, mensajeros químicos, linfoquinas que participan en la activación global del sistema. Pues bien, hemos constatado que el producto provoca no sólo una clara reactivación celular sino también un mayor número de linfoquinas lo que conlleva una mejor respuesta del sistema inmune".

La segunda parte del estudio acaba de finalizar en octubre y concluye -además de comprobar una vez más sus "propiedades inmunoterapeúticas"- que el FR-91 o Renoven produce "la inhibición del crecimiento tumoral in vivo" en determinadas líneas de células tumorales.

Rafael Chacón nos comentaría por su parte al hablar de estos resultados que son mejores que los que el mismo laboratorio obtuvo hace ahora tres años cuando lo testó por primera vez. Algo que Lombardi nos confirmaría cuando le preguntamos: "No sé lo que se ha modificado en el proceso de elaboración del sustrato -nos diría- pero es evidente que es mejor que los primeros compuestos con los que trabajé. Sí, sin duda el producto es mejor ahora".



UNA FASCINANTE TEORÍA

En definitiva, el producto funciona. Lo indicaban los estudios elaborados hace años y lo confirman los realizados ahora en Ebiotec. Como funcionaba cuando era recetado como fórmula magistral y lo sufragaba la Seguridad Social. Pero, ¿cómo lo hace? ¿En qué se basa el FR-91/Bio-Bac/Renoven ? Para tratar de entenderlo es preciso acudir a los escritos del creador del producto. Y aunque resulta complicado trataremos de resumir en unas breves líneas la compleja teoría que da sustento a tan singular producto.

Tras muchos años de investigaciones Fernando Chacón constató que en las células tumorales se encontraban aminoácidos dextrógiros, algo totalmente inexplicable ya que son completamente desconocidos para el ser humano en cuyo organismo todos son levógiros. "Si la existencia de aminoácidos dextrógiros en el seno de una célula humana -señaló Chacón- no puede aceptarse porque las células humanas, animales o vegetales carecen de enzimas capaces de proceder a la síntesis de los mismos sólo puede admitirse que procedan de algún ser que tenga en sus estructuras aminoácidos dextrógiros y, en consecuencia, enzimas capaces de sintetizarlos. Y esos seres existen exclusivamente entre las bacterias saprofitas así como en muchas patógenas y algunos hongos. Fuera de ellos no hay ningún ser que los posea y, en consecuencia, entre ellos debe estar el de procedencia".

A partir de ahí Chacón coligió que cuando una célula es expuesta a condiciones adversas -radiaciones o sustancias tóxicas- su carga genética puede alterarse y al tratar el organismo de repararla sustituyendo el gen dañado alguno procedente de una célula procariota bacteriana ocupar su lugar. Siendo eso lo que daría lugar a rutas metabólicas defectuosas y, por ende, a enfermedades degenerativas y a la cancerización.

"Si una de nuestras células vegetativas -explicó Chacón- admite un gen procedente de una célula procariota bacteriana como consecuencia de la necesidad de reponer un gen destruido en una célula inmediatamente se produce su cancerización. El gen bacteriano, constituido por ácido nucleico sintetizador de proteínas enzimáticas, empieza a elaborar dicha enzima en el seno de la célula produciéndose dos fenómenos: el primero es la producción de aminoácidos dextrógiros y el segundo la destrucción en mayor o menor medida de la membrana nuclear por la acción enzimática producto del gen adoptado".

El reto estaba pues en averiguar cuál era la bacteria o bacterias cuyos genes causaban la aberración celular en la célula sana. Es decir, qué bacteria contiene en su interior un gen igual al que está actuando dentro de la célula cancerosa. Chacón descubrió que las proteínas dextrógiras forman parte del equipo de algunos hongos y bacterias y tras investigarlas decidió centrar su esfuerzo en los bacilos aerobios esporulados para obtener proteínas de ellos y poder contrastar cuáles estaban relacionadas con las proteínas que había en los tumores poniéndolas en contacto mediante un procedimiento de floculación en suero. El siguiente paso, producida la serofloculación positiva, fue introducir por medio de una vacuna las enzimas inactivadas extraídas de los bacilos para intentar detener así el avance de la enfermedad. El procedimiento es pues similar al de la neutralización de una toxina con su antitoxina específica.

Agregaremos que en realidad el descubrimiento de Fernando Chacón permite extraer la sangre a cualquier enfermo de cáncer o víctima de una patología degenerativa, saber qué enzimas le están afectando y elaborar una vacuna específica para él. Y eso es lo que hizo durante años pero como quiera que era difícil elaborar tantas vacunas personalizadas decidió preparar un producto con las enzimas de mayor actividad que sirviera para tratar al 85-90% de los enfermos. Y tal es la razón de que el producto a veces no funcione adecuadamente solo que en tal caso no hay más que preparar una vacuna específica para las personas de ese 10-15%. Algo que hoy las autoridades sanitarias no permiten hacer a pesar de que los numerosos ensayos clínicos efectuados a lo largo de los años han demostrado que el FR-91/Bio-Bac/Renoven es inocuo a cualquier dosis, no produce alteraciones cromosómicas, no produce alergia, no es mutagénico, es condroprotector, estimula la producción de sinoviocitos, es antitumoral, antimetastásico y - por si todo ello fuera poco- un potente inmunoestimulante (el lector tiene a su alcance en nuestra web - www.dsalud.com- un extenso artículo publicado en el nº 74 de la revista donde puede ampliar la información que aquí se ha resumido y que apareció con el título Bio-Bac, el descubrimiento más importante de las últimas décadas). Todo lo contrario que los productos usados actualmente en quimioterapia por los oncólogos que son tan tóxicos como inútiles además de infinitamente más caros. Pero ésos sí están aprobados. Luego, díganos: ¿el abordaje del cáncer es una cuestión de salud o un mero negocio que se hace a costa de la vida de millones de personas? Nosotros lo tenemos claro.



EFICACIA EN OTRAS PATOLOGÍAS

Tales son pues las razones por las que -para sorpresa de muchos- además de cómo reforzador inmunológico el FR-91/Bio-Bac/Renoven sirve para afrontar patologías diversas que tienen su origen en distintas proteínas derivadas de bacterias, tal como sostenía Chacón.

Es el caso de la osteartritis -la forma más común de artritis-, patología que provoca dolor, inflamación y disminución de los movimientos en las articulaciones y que si bien puede sufrirse en cualquier articulación suele afectar sobre todo en manos, rodillas, caderas y columna. En tales casos el cartílago de las articulaciones se degrada -proceso degenerativo cuya causa los médicos catalogan de " desconocido "- lo que acaba provocando dolorosas fricciones entre los huesos de las articulaciones. Es pues una patología de difícil tratamiento siendo los antiinflamatorios -sobre cuyos efectos secundarios negativos hemos hablado ampliamente en la revista- la única respuesta que son capaces de proporcionar los expertos.

Pues bien, en su intento de demostrar la validez científica de su teoría y la eficacia del producto se realizaron también ensayos en osteoartritis. Fue en 1996 en el Hospital Universitario de Gante (Bélgica) y se trató de un estudio Fase II titulado Ensayo clínico comparativo sobre la eficacia y la tolerabilidad del FR- 91 a tres diferentes dosis en el tratamiento de osteoartritis de cadera y rodilla durante ocho semanas con 41 pacientes ambulatorios que sufrían osteoartritis de cadera (22) y de rodilla (18). Ensayo que, como los anteriormente citados, fue aleatorio, a doble ciego y realizado sobre dos grupos de forma simultánea. Los miembros de uno recibieron inyecciones conteniendo FR-91 y los del otro sólo placebo. Durante 8 semanas. Cada dos días durante los primeros cinco y una vez por semana pasado ese tiempo. Bueno, pues se observó una clara mejoría en casi el 50% de los pacientes. Sin efectos adversos reseñables. "Los resultados del presente estudio -se afirma en la Conclusión- llevado a cabo en 41 pacientes nos permiten demostrar un efecto beneficioso del FR-91 comparado con el grupo que recibió el placebo durante los 2 meses del tratamiento".

Aquellos buenos resultados invitarían a dar un nuevo paso y realizar un ensayo Fase III que esa vez se llevó a cabo en el Instituto de Reumatología de Tiblisis (Georgia) bajo el titulo de Ensayo clínico comparativo en fase III sobre la eficacia y la tolerabilidad de FR- 91, a una única dosis, frente al placebo, en el tratamiento de osteoartritis de cadera y rodilla, durante 12 semanas. De nuevo multidisciplinar, aleatorio y a doble ciego sobre dos grupos que recibían el producto y el placebo de forma simultánea. Nada menos que con 301 pacientes ambulatorios que sufrían osteoartritis de cadera (184) o de rodilla (117). Los pacientes recibieron el FR-91 o el placebo durante 12 semanas. Cada dos días durante los primeros cinco y una vez por semana pasado ese tiempo. Terminado el tratamiento se constataría mejoría en el 86% de los pacientes observándose un incremento en la movilidad funcional y un descenso del dolor. "Los resultados del presente estudio, llevado a cabo en 301 pacientes durante un período de tiempo de 3 meses -se dice en el informe-, permiten demostrar un efecto beneficioso del FR-91 comparado con la administración de placebo en el tratamiento de osteoartritis".

La pregunta que surge ante esto es obvia: ¿se aprovecharon del estudio los enfermos de osteoartritis? Tampoco. El Ministerio de Sanidad lo impidió. ¿Por qué? Nadie responde.

También existe un estudio sobre el uso del FR-91 como terapia alternativa en pacientes de hepatitis B. Para el mismo se seleccionaron 10 casos clínicos confirmados y los pacientes fueron tratados -con diferentes dosis- durante 9 meses. Todos presentaron una evolución positiva en relación con la sintomatología clínica. Algunos incluso mostraron una normalización clínica completa a los 15 días de tratamiento; en otros, en los casos más agudos, los niveles de aminotransferasa y bilirruina no alcanzaron niveles normales hasta las 6 semanas de tratamiento. Pero en todos ellos fue eficaz. "La eficacia del producto -se señala como resumen en el estudio- fue evaluada de acuerdo a la sintomatología clínica en relación con el descenso de los niveles séricos de aminotransferasa y bilirrubina de los pacientes afectados de hepatitis B en los análisis llevados a cabo una vez finalizado el tratamiento. El producto FR-91 induce a una rápida normalización de los niveles séricos de aminotransferasa y bilirrubina en los pacientes, tanto en su forma aguda como en recaídas de la forma crónica. Los pacientes presentan una evolución clínica rápida y favorable. Además el producto FR-91 parece prevenir la progresión crónica de la enfermedad. De los datos obtenidos se puede concluir que FR-91 resulta beneficioso para el tratamiento de la hepatitis B. No se detectaron efectos adversos provocados por el FR- 91".

Terminamos con una pregunta: ¿alguien cree que un particular iba a invertir tanto tiempo en todo esto poniendo además en juego todo el patrimonio familiar si no hubiera estado convencido de sus hallazgos? Los estudios y ensayos están ahí. Hubieran debido ser el paso definitivo para el reconocimiento del producto... pero no fue así. Afortunadamente hoy, por fin, el Bio Bac -bajo el nombre de Renoven en España- está ya en el mercado. De momento como Complemento nutricional. Mañana, sin duda, como Alimento Dietético para Usos Médicos Especiales (ADUME). Y pasado mañana miles de fármacos inútiles se podrán tirar a la basura.





Francisco San Martín


Enlace de Web Emisora: www.dsalud.com
 
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