S E R Y N O S E R


29 - 11 - 2010
La Obsesión por el CALCIO y la Osteoporosis
Con tanta información mediática, ya vamos empezando a tener más conocimiento sobre ciertos asuntos nutricionales. Pero me gustaría desmitificar ciertas creencias que corren desde años en nuestras conversaciones diarias, como por ejemplo:
- ‘Tenemos que tomar naranjas para curar un resfriado’: Cuando el cuerpo en ese estado busca calor y las naranjas, zumos, sean naturales o envasados, enfrían el cuerpo, pudiendo, en algunos casos, crear una pulmonía.
- ‘Tomar hierro sintético cuando tenemos una anemia’: Nos creará estreñimiento y no asimilaremos ni la mitad, robándonos zinc.
- ‘Tenemos que beber más de 2 litros de agua diaria’: Vamos, encharcar nuestras células. No hay una cifra fija, depende mucho del individuo, su dieta, la estación…
- ‘Si tenemos hipertensión hay que dejar de tomar sal’: Científicamente ya está comprobado que la ausencia de sal no baja la tensión pero puede aumentar nuestro colesterol. Lo mejor sería dejar todo alimento procesado alto en sodio.
- ‘Tenemos que beber leche de vaca (o tomar calcitonina o complementos de calcio) porque tiene mucho calcio y nos ayudará a prevenir la famosa osteoporosis‘: Aquí ya me han tocado la ‘fibra’ con este mito ‘lácteo cálcico’.

Pues con éste último mito me quedo, para, de una vez por todas, desmitificarlo y abrir los ojos a todas aquellas mujeres que siguen consumiendo leche de vaca por miedo a quedarse sin calcio.
En vez de preguntarnos primero de dónde conseguimos el calcio y cómo tomarlo, tendríamos que saber qué alimentos eliminan o alteran nuestro calcio del cuerpo:
- Todos los alimentos refinados (arroz, pasta, pan blancos) y azúcares concentrados (azúcar blanco), que se encuentran camuflados en muchos productos que consumimos a diario, creando acidez, desmineralizando el organismo y produciendo un aumento de la excreción urinaria de calcio.
- Excesiva proteína animal que acidifican la sangre y ésta, entonces, disuelve el calcio de los huesos, aumentando la eliminación renal del calcio. También decir, que poca cantidad o nula de proteína animal reducirá nuestra absorción intestinal de calcio.
- Antiácidos y fibra dietética (salvado de trigo).
- Comidas enlatadas, preparadas y congeladas que llevan un alto nivel de sodio.
- Alimentos ricos en oxalatos, como las espinacas y acelgas. Debemos cocinarlas con agua y para que el ácido oxálico se quede en ella.
- Gran cantidad de alimentos ricos en grasas, como patatas fritas, hamburguesas, pizzas con excesiva cantidad de queso, fast-food…
- Solanáceas (patatas, tomates, pimientos y berengenas), en exceso, extraen calcio de los huesos y lo depositan en articulaciones, riñones y otras zonas del cuerpo. Tienen mucho potasio, al igual que las frutas tropicales (piña, papaya, kiwis, plátanos) por lo que dificultan también la absorción del magnesio.
- Exceso de fósforo, como en la leche de vaca, que hace que el calcio sea asimilado de manera incompleta. Además, en un sorbo de leche hay cientos de diferentes sustancias, es un caldo de proteínas, hormonas, grasas, colesterol, virus y bacterias y pesticidas, que lo único que nos aportará es enfermedad, ya que agotan nuestro sistema inmunitario, haciéndonos vulnerables a las infecciones, a problemas circulatorios, alergias, diabetes juvenil, asma, acumulación de mucosidades, especialmente en el aparato auditivo y en los órganos genitales femeninos. Muchas enfermedades del aparato reproductor femenino son a causa de los lácteos. Se sabe que las mujeres chinas y japonesas son las que menos riesgos tienen de contraer osteoporosis, y todas sabemos que las orientales no toman lácteos en ninguna de sus formas.
- Cualquier alimento que contenga caseína, caseinato, caseinato sódico, caseinato cálcico, cuajada, lactoalbúmina, lactoglobulina o suero de leche.
- Alcohol, vinagre y cítricos: Al ser ácidos requieren la acción neutralizadora del calcio, por tanto descalcificarán el organismo. Por ejemplo, el té con limón es una bebida muy corrosiva. Las mujeres con debilidad renal o hepática tendrán dificultad para metabolizar los ácidos (vinagres y cítricos) perdiendo calcio y creando osteoporosis, alteraciones digestivas, nerviosas…
- Café, en grandes cantidades, obstaculiza la absorción del calcio.
- Aditivos con fosfatos (E-442-450 y del E-338 al 343): Se encuentra en embutidos, lácteos, bebidas gaseosas, yogures, cacaos, mermeladas y chocolates. Los refrescos de cola contribuyen a la osteoporosis, porque los colorantes y el fósforo que se añaden obstaculizan el metabolismo del calcio. En nuestra sociedad adictiva son muchas las mujeres que conservan su peso bebiendo 6 o más refrescos de cola dietéticos al día y saltándose las comidas. Todo un gran ‘salto’ para la humanidad…
- Leche de soja y la proteína vegetal texturizada.
- Estrés, falta de ejercicio, diarreas
Estos son los verdaderos culpables, los que crean artritis, reumatismo y la preocupada osteoporosis.
Para construir nuestros huesos, para que perduren y sean resistentes, no sólo necesitamos calcio, es todo un ‘equipo’ el que hace posible esta estabilidad y son: magnesio, calcio-fósforo en una proporción de 2:1, boro, cobre, manganeso, zinc, vitaminas C, D, K, B6, ácido fólico, proteínas y grasas sanas.

Espero que haya quedado claro que un solo elemento no puede reconstruir los huesos que están creados por una multitud.
Así que, tú, Mujer preocupada por tu Salud, por la de tus hijos, debes buscar alimentos que te aporten el ‘equipo completo’ y reestructurar tu forma de alimentarte cuanto antes, llevando una alimentación a base de cereales integrales, legumbres, verduras de la estación, algas (las algas hiziki tienen 14 veces más calcio que la leche), frutos secos tostados por nosotros, semillas de sésamo (tomado en forma de gomasio), proteínas de animales criados en granjas ecológicas o predios, huevos orgánicos, incluir ejercicio moderado (incrementa la deposición ósea) y tomar el sol, con precaución, para asimilar la vitamina D, importante para absorber el calcio del intestino delgado a la sangre. La vitamina D sintética de los lácteos en cantidades altas es tóxica. Así que es mejor que la busquemos de forma natural.

Quiero terminar, con otro mito, el de la soja y las famosas isoflavonas. Solo podremos conseguir sus virtudes en los productos fermentados de la soja, como el miso (pasta de soja fermentada), tamari (salsa de soja auténtica, sin azúcares añadidos) o el desconocido tempeh (soja fermentada). Os aseguro que no encontraréis ni resto de isoflavonas en la leche de soja, lo único que pasará es que alterará vuestros intestinos, expandiéndolos y haciendo que no podáis asimilar el resto de nutrientes de otros alimentos. Además interfiere en la función natural de la tiroides. Si fuera por falta de estrógenos todas las postmenopáusicas tendrían osteoporosis.

Es importante que seamos conscientes de que la única leche que realmente nos nustrió en su momento y la que verdaderamente se asimila es la leche materna. Somos los únicos mamíferos que tomamos leche de otro animal. La leche de vaca está ‘diseñada’ para hacer crecer un ternero no para quitar una osteoporosis a una mujer que su cuerpo no está preparado para asimilarla.
Deshazte de los viejos mitos, deshazte de las falsas creencias, guíate por tu instinto y busca la calidad en tu vida, nutriéndote con lo que verdaderamente aporta Salud.
‘Muchas mujeres en lugar de creer en su capacidad para continuar siendo fuertes, actractivas y vitales durante toda su vida, llegan realmente a esperar que su cuerpo y su mente se deterioren con la edad. De este modo, en cuanto sociedad, creamos colectivamente un patrón de pensamientos, comportamientos y temores que hace mucho más fácil que eso se manifieste en la peor realidad física‘. Dra. Christiane Northrup.

‘Las industrias de suplementos de calcio y de productos lácteos han sido tan eficaces en ofrecernos un ‘remedio’ para la osteoporosis que creemos que podemos reducir la complejidad de la fisiología ósea a una fórmula tan sencilla como tomar comprimidos de calcio’. Olga Cuevas.

Ingredientes para nuestro huesos:
- Para formar matriz del hueso (colágeno): Aminoácidos, magnesio y vitamina C.
- Para endurecerlos: Calcio, fósforo, magnesio, silicio y flúor.
- Para que cada cosa vaya a su sitio: Ejercicio moderado y vitamina D.
- Para que el calcio pueda ser absorbido en el intestino y depositado en los huesos: Vitamina D (luz solar y pescados).

Resumiendo, para tener unos huesos fuertes y sanos debemos:
- Llevar una Alimentación Sana y Natural.
- Hacer ejercicio moderado y casi a diario.
- Luz solar con moderación.
- Tener nuestros órganos de eliminación (riñones e intestinos) en buenas condiciones.

Salud y Buenos Alimentos!
Yo Isasi
Enlace de Web Emisora: nutricionencasa.wordpress.com
 
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