S E R Y N O S E R


22 - 12 - 2010
Los evidentes riesgos de tomar Ibuprofeno
Han pasado casi cincuenta años desde que el equipo investigador del doctor Stewart Adams patentara el ibuprofeno o ácido 2-(4-isobutil fenil)propiónico, un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) al que se reconocen propiedades analgésicas, antiinflamatorias y antipiréticas derivadas de su capacidad para inhibir la síntesis periférica de las prostaglandinas sustancias que causan dolor, fiebre e inflamación y para actuar sobre el centro regulador de la temperatura del hipotálamo. Por tanto hablamos de un principio activo que serviría para tratar dolencias que cursan con esos síntomas prefiriéndose hoy al ácido acetilsalicílico (otro AINE) porque irrita menos el estómago y no es anticoagulante. Lo que no se suele contar es que la lista de posibles reacciones adversas, interacciones y contraindicaciones es preocupantemente más extensa que la de sus indicaciones. Y que, por tanto, tampoco se justifica su uso cuando hay alternativas naturales igual de efectivas y carentes de riesgos como, por poner un simple ejemplo, el Ácido Eicosapentaenoico (EPA) de la clase omega 3.

Conocidas las propiedades, interacciones, contraindicaciones y efectos secundarios del ácido acetilsalicílico y el paracetamol dos de los fármacos sintéticos más utilizados del mundo analicemos ahora la eficacia terapéutica real y sus potenciales reacciones adversas de otro de los medicamentos más comunes: el ibuprofeno. Aunque ya advertimos que con él ocurre lo mismo que con el paracetamol: está presente en decenas de productos farmacéuticos diferentes por lo que por razones de espacio y eficacia nos limitaremos a analizar dos de ellos: Ibuprofeno Merck 600 mg el genérico que comercializa desde junio de 2003 Merck y fabrica en España Alter y Dalsy Suspensión Oral cuya autorización de comercialización fue concedida a Abbott Laboratories en octubre de 1997 y está pensado para niños menores de 12 años. Para lo cual hemos analizado las fichas técnicas y prospectos recogidos en las webs de la Agencia Española de Medicamentos y de los propios laboratorios así como la del Nomenclator Español de Medicamentos.

INDICACIONES
El ibuprofeno o ácido 2-(4-isobutil fenil)propiónico fue descubierto y desarrollado por el Departamento de Investigación del grupo farmacéutico británico Boots Group dirigido por el Dr. Stewart Adams quien, junto con sus colegas John Nicholson y Colin Burrows lo patentaría en 1961 comercializándose a partir de entonces para tratar inicialmente problemas osteoarticulares en 1969 ya se recetaba en el Reino Unido para tratar la artritis reumatoide y en 1974 se incorporó a la farmacopea estadounidense para el tratamiento de dicha dolencia y más tarde como analgésico con propiedades antiinflamatorias (se trata pues, al igual que el ácido acetilsalicílico, de un fármaco de la familia de los antiinflamatorios no esteroideos o AINEs) y antipiréticas. Propiedades que, como en el caso de la aspirina, derivan de su actividad inhibitoria periférica de la síntesis de prostaglandinas sustancias que causan dolor, fiebre e inflamación subsiguiente a la inhibición de la enzima ciclooxigenasa. Y se entiende que sus efectos son "periféricos" porque no altera el umbral del dolor ni modifica los niveles de prostaglandinas cerebrales.
En cuanto a la antipiresis que provoca es decir, la reducción de la fiebre sería fruto de su acción sobre el centro regulador de la temperatura del hipotálamo y de su capacidad para producir vasodilatación periférica que aumentaría la sudoración y, por tanto, la pérdida de calor.

Bueno, pues estas propiedades son las que justifican que el ibuprofeno esté indicado para "el tratamiento sintomático de la fiebre, el tratamiento del dolor de leve a moderado y el tratamiento de la artritis reumatoide juvenil" como indican tanto la Ficha Técnica como el Prospecto de Dalsy, un jarabe con color, olor y sabor a naranja que recetan muchos pediatras. Sin embargo, los documentos que se refieren a Merck Ibuprofeno son algo más explícitos ya que dicen que terapéuticamente está indicado en "el tratamiento de la artritis reumatoide (incluyendo artritis reumatoide juvenil), la espondilitis anquilopoyética, la artrosis y otros procesos reumáticos agudos o crónicos; el tratamiento de lesiones de tejidos blandos como torceduras o esguinces; el tratamiento de procesos dolorosos de intensidad leve y moderada como el dolor dental, el dolor postoperatorio y el tratamiento sintomático de la cefalea; el alivio de la sintomatología en la dismenorrea primaria y el tratamiento sintomático de la fiebre en cuadros febriles de etiología diversa".
Por lo demás, las fichas y los prospectos explican que el 80% del ibuprofeno se absorbe en el tracto gastrointestinal, que es metabolizado en el hígado y que se elimina por vía renal al cabo de 24 horas.

Hasta aquí todo lo referente a las Indicaciones. Apenas unas líneas. En cambio, las Reacciones adversas, Advertencias y precauciones especiales de empleo, Contraindicaciones, Interacciones con otros productos o Efectos sobre el embarazo y la lactancia ocupan ¡cuatro páginas y media! (es el caso de la Ficha del producto de Merck ). Algo que hacen muy bien los laboratorios para cubrirse así las espaldas legalmente si alguien, tras tomar ibuprofeno, alega que no sólo no le ha aliviado las molestias sino que y así ocurre en muchos casos se siente mucho peor todavía.

ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES ESPECIALES DE EMPLEO
La verdad es que las fichas técnicas y los prospectos de los dos productos incluido pues el que tantos niños de todo el mundo ingieren son muy explícitas sobre las consideraciones que hay que tener en cuenta antes de decidirse a tomarlos. Así, Merck señala ya en el apartado de Posología que "la dosis máxima diaria no debe exceder los 2.400 mg". Es decir, en ningún caso deben tomarse más de 4 comprimidos de 600 mg cada uno al día. Dejando claro que "no se recomienda en niños menores de 14 años ya que la dosis de ibuprofeno que contienen no es adecuada para ellos". Por su parte, la Ficha de Dalsy Suspensión Oral (100 mg de ibuprofeno por cada 5 ml de jarabe) aclara que "no se recomienda el uso de este medicamento en niños con un peso inferior a 7 Kg ". Ambas fichas agregan además que "conviene adoptar precauciones cuando se utilizan antiinflamatorios no esteroideos en pacientes con insuficiencia renal ya que el ibuprofeno se elimina preferentemente por esta vía. En pacientes con disfunción renal leve o moderada debe reducirse la dosis inicial. No se debe utilizar ibuprofeno en pacientes con insuficiencia renal grave". Y se hace la misma advertencia a las personas que padezcan insuficiencia hepática. Asimismo, en este caso sólo la Ficha de Merck recomienda a los ancianos "emplear la dosis eficaz más baja" y que "sólo tras comprobar que existe una buena tolerancia podrá aumentarse la dosis hasta alcanzar la establecida en la población general". Tales son las advertencias mencionadas sólo en el apartado de Posología. Pero hay muchas más. Veamos por ejemplo las recogidas en la Ficha de Dalsy ya que es el producto que se da a los niños. En él se mencionan todos éstos:

Riesgos gastrointestinales. "Durante el tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), entre los que se encuentra el ibuprofeno, se han notificado hemorragias gastrointestinales, úlceras y perforaciones (que pueden ser mortales) en cualquier momento del mismo, con o sin síntomas previos de alerta y con o sin antecedentes previos de acontecimientos gastrointestinales graves". Y se añade que "el riesgo es mayor cuando se utilizan dosis crecientes de AINE en pacientes con antecedentes de úlcera, especialmente si eran úlceras complicadas con hemorragia o perforación, y en los ancianos". Por eso dice la Ficha que "se debe recomendar una precaución especial a aquellos pacientes que reciben tratamientos concomitantes que podrían elevar el riesgo de úlcera o sangrado gastrointestinal como los anticoagulantes orales del tipo dicumarínicos o los medicamentos antiagregantes plaquetarios del tipo ácido acetilsalicílico. Asimismo se debe tener cierta precaución en la administración concomitante de corticoides orales y de antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)". Y termina agregando: "Los AINE deben administrarse con precaución en pacientes con antecedentes de colitis ulcerosa o de enfermedad de Crohn pues podrían exacerbar dicha patología". A este respecto la Ficha de Merck se limita a indicar que "se recomienda precaución en pacientes con enfermedad gastrointestinal, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn y alcoholismo. Debido a la posible aparición de trastornos digestivos, especialmente sangrado gastrointestinal, debe realizarse una cuidadosa monitorización de estos pacientes cuando se les administre ibuprofeno u otros AINE. En el caso de que en pacientes tratados con ibuprofeno se produzca hemorragia o úlcera gastrointestinal debe suspenderse el tratamiento de inmediato".

Riesgos cardiovasculares y cerebrovasculares:
"Se debe tener una precaución especial en pacientes con antecedentes de hipertensión y/o insuficiencia cardiaca ya que se ha notificado retención de líquidos y edema en asociación con el tratamiento con AINE".
Asimismo se explica que "datos procedentes de ensayos clínicos sugieren que el uso de ibuprofeno a dosis altas (2.400 mg diarios) y en tratamientos prolongados se puede asociar a un moderado aumento del riesgo de acontecimientos aterotrombóticos (por ejemplo, infarto de miocardio o ictus). Por otra parte, los estudios epidemiológicos no sugieren que las dosis bajas de ibuprofeno (por ejemplo, menor o igual a 1.200 mg diarios) se asocien con un aumento del riesgo de infarto de miocardio". Por lo que concluye que "en consecuencia, los pacientes que presenten hipertensión, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedad coronaria establecida, arteriopatía periférica y/o enfermedad cerebrovascular no controladas sólo deberían recibir tratamiento con ibuprofeno si el médico juzga que la relación beneficio-riesgo para el paciente es favorable. Esta misma valoración debería realizarse antes de iniciar un tratamiento de larga duración en pacientes con factores de riesgo cardiovascular conocidos (hipertensión, hiperlipidemia, diabetes mellitus, fumadores)".

Riesgos de reacciones cutáneas graves:
"Se han descrito reacciones cutáneas graves, algunas mortales, incluyendo dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens Johnson y necrolisis epidermica tóxica con una frecuencia muy rara en asociación con la utilización de AINE".
También menciona la Ficha Técnica de Dalsy que "se han comunicado algunos casos de meningitis aséptica con el uso de ibuprofeno en pacientes con lupus eritematoso sistémico por lo que se recomienda precaución en pacientes con lupus eritematoso sistémico así como aquellos con enfermedad mixta del tejido conectivo" y que " ibuprofeno debe ser solamente utilizado tras la valoración estricta del beneficio/riesgo en pacientes con porfiria intermitente aguda". Además tanto la Ficha Técnica de Dalsy como la de Ibuprofeno Merck 600 mg advierten de que el ibruprofeno "debe ser utilizado con precaución en pacientes con historia de insuficiencia cardiaca, hipertensión, edema preexistente por cualquier otra razón y pacientes con enfermedad hepática o renal y, especialmente, durante el tratamiento simultáneo con diuréticos ya que debe tenerse en cuenta que la inhibición de prostaglandinas puede producir retención de líquidos y deterioro de la función renal. En caso de ser administrado en estos pacientes la dosis de ibuprofeno debe mantenerse lo más baja posible y vigilar regularmente la función renal". Asimismo se recuerda que "los AINE pueden enmascarar los síntomas de las infecciones", que "debe emplearse también con precaución en pacientes que sufren o han sufrido asma bronquial ya que los AINE pueden inducir broncoespasmo en este tipo de pacientes", que "como ocurre con otros AINE, el ibuprofeno puede producir aumentos transitorios leves de algunos parámetros hepáticos" y que "al igual que sucede con otros AINE el ibuprofeno puede inhibir de forma reversible la agregación y la función plaquetaria, y prolongar el tiempo de hemorragia. Se recomienda precaución cuando se administre ibuprofeno concomitantemente con anticoagulantes orales".

Por último hay que mencionar que Abbott Laboratories recuerda que Dalsy contiene una serie de excipientes que pueden dar lugar a reacciones indeseadas. Así, en la Ficha y en el Prospecto de este producto se indica que "cada 5 ml de Dalsy contienen 3,3 g de sacarosa y 350 mg de sorbitol. Los pacientes con intolerancia hereditaria a la fructosa, problemas de absorción de glucosa/galactosa, deficiencia de sacarosa-isomaltasa no deben tomar este medicamento" ; que "contiene parahidroxibenzoato de metilo y parahidroxibenzoato de propilo que podrían causar reacciones alérgicas (posiblemente retrasadas en el tiempo)" y que "este medicamento contiene el colorante amarillo anaranjado S (E-110) que puede causar reacciones de tipo alérgico, incluido asma, especialmente en pacientes alérgicos al ácido acetilsalicílico".

EMBARAZO Y LACTANCIA
Todos los documentos revisados de una manera más o menos explícita desaconsejan la toma de ibuprofeno durante el embarazo y especialmente durante el tercer trimestre. Por ejemplo, la Ficha Técnica de Dalsy que, por cierto, es la que más se detiene en esta cuestión indica que durante los primeros seis meses de gestación "la inhibición de la síntesis de prostaglandinas puede afectar negativamente la gestación y/o el desarrollo del embrión/feto. Datos procedentes de estudios epidemiológicos sugieren un aumento del riesgo de aborto y de malformaciones cardiacas y gastrosquisis tras el uso de un inhibidor de la síntesis de prostaglandinas en etapas tempranas de la gestación. El riesgo absoluto de malformaciones cardiacas se incrementó desde menos del 1% hasta aproximadamente el 1,5%. Parece que el riesgo aumenta con la dosis y la duración del tratamiento. Durante el primer y segundo trimestres de la gestación Dalsy suspensión oral no debe administrarse a no ser que se considere estrictamente necesario. Si utiliza Dalsy suspensión oral una mujer que intenta quedarse embarazada, o durante el primer y segundo trimestres de la gestación, la dosis y la duración del tratamiento deben reducirse lo máximo posible". Y continúa explicando que "durante el tercer trimestre de la gestación todos los inhibidores de la síntesis de prostaglandinas pueden exponer al feto a toxicidad cardio-pulmonar (con cierre prematuro del ductus arteriosus e hipertensión pulmonar); disfunción renal, que puede progresar a fallo renal con oligo-hidroamniosis; posible prolongación del tiempo de hemorragia, debido a un efecto de tipo antiagregante que puede ocurrir incluso a dosis muy bajas e inhibición de las contracciones uterinas, que puede producir retraso o prolongación del parto. Consecuentemente, Dalsy suspensión oral está contraindicado durante el tercer trimestre de embarazo".
En este punto la Ficha de Merck recoge brevemente que "los AINE están contraindicados especialmente durante el tercer trimestre del embarazo. Pueden inhibir el trabajo de parto y retrasar el parto. Pueden producir el cierre prematuro del ductus arteriosus causando hipertensión pulmonar e insuficiencia respiratoria en el neonato. Pueden alterar la función plaquetaria fetal y también la función renal del feto originando una deficiencia de líquido amniótico y anuria neonatal".
Por lo que respecta a la lactancia Merck reconoce en su Ficha que "a pesar de que las concentraciones de ibuprofeno que se alcanzan en la leche materna son inapreciables y no son de esperar efectos indeseables en el lactante no se recomienda el uso de ibuprofeno durante la lactancia debido al riesgo potencial de inhibir la síntesis de prostaglandinas en el neonato" pero en el Prospecto esa recomendación se relaja cuando dice que "se recomienda no tomar ibuprofeno por periodos prolongados durante la lactancia" (el subrayado es nuestro). Mientras que Abbott Laboratories mantiene tanto en su Ficha como en su Prospecto que "el ibuprofeno y sus metabolitos pasan en bajas concentraciones a la leche materna.
Hasta la fecha no se conocen efectos dañinos en niños por lo que en general no es necesario interrumpir la lactancia con leche materna durante un tratamiento corto con la dosis recomendada para dolor y fiebre".


Por último cabe señalar que la Ficha de Dalsy es el único documento de los examinados en el que se hace una mención expresa a la implicación del ibuprofeno en la fertilidad cuando dice: "El uso de Dalsy suspensión oral puede alterar la fertilidad femenina y no se recomienda en mujeres que están intentando concebir. En mujeres con dificultades para concebir o que están siendo sometidas a una investigación de fertilidad, se debería considerar la suspensión de este medicamento".

EFECTOS ADVERSOS
Si ha llegado hasta aquí y a pesar de todo piensa aún que alguna vez se justifica ingerir ibuprofeno sepa, por increíble que le parezca, que lo expuesto en el epígrafe anterior no son más que meras advertencias y precauciones de uso y aún no hemos llegado a la parte de la Ficha o de los prospectos donde se recogen las posibles reacciones adversas por la ingesta de ibuprofeno ni hemos mencionado sus contraindicaciones. Vayamos pues con las primeras no sin antes recordar que nos limitamos a transcribir lo que reconocen y publican los propios laboratorios y la Agencia Española del Medicamento.

Bien, pues según las fichas técnicas de Ibuprofeno Merck y de Dalsy que son casi idénticas entre sí y las preferimos porque los prospectos son algo más rácanos a la hora de recogerlas las posibles reacciones adversas que puede provocar este medicamento son las siguientes:

- Gastrointestinales:
Muy frecuentes: dispepsia y diarrea.
Frecuentes: náuseas, vómitos y dolor abdominal.
Poco frecuentes: hemorragias, úlceras gastrointestinales y estomatitis ulcerosa.
Raras: perforación gastrointestinal, flatulencia, estreñimiento, esofagitis, estenosis esofágica, exacerbación de la enfermedad diverticular, colitis hemorrágica inespecífica, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. Si se produjera hemorragia gastrointestinal podría ser causa de anemia y de hematemesis.

- Piel y reacciones de hipersensibilidad:
Frecuentes: erupción cutánea.
Poco frecuentes: urticaria, prurito, púrpura (incluida la púrpura alérgica), angioedema, rinitis y broncoespasmo. El prospecto menciona también hinchazón de los labios, cara o lengua, secreción nasal aumentada y dificultad respiratoria.
Raras: reacción anafiláctica.
Muy raras: eritema multiforme, necrólisis epidérmica, lupus eritematoso sistémico, alopecia, reacciones de fotosensibilidad, reacciones cutáneas graves como el síndrome de Stevens Johnson, necrólisis epidérmica tóxica aguda (síndrome Lyell) y vasculitis alérgica. Y se dice que "en la mayor parte de los casos en los que se ha comunicado meningitis aséptica con ibuprofeno el paciente sufría alguna forma de enfermedad autoinmunitaria (como lupus eritematoso sistémico u otras enfermedades del colágeno) lo que suponía un factor de riesgo. En caso de reacción de hipersensibilidad generalizada grave puede aparecer hinchazón de cara, lengua y laringe,
broncoespasmo, asma, taquicardia, hipotensión y shock".
En este apartado la Ficha Técnica de Dalsy añade a lo dicho lo siguiente: "Excepcionalmente pueden tener lugar infecciones cutáneas graves y complicaciones en tejido blando durante la varicela".

- Sistema nervioso central:
Frecuentes: fatiga o somnolencia, cefalea, mareo y vértigo.
Poco frecuentes: insomnio, ansiedad, intranquilidad, alteraciones visuales y tinnitus.
Raras: reacción psicótica, nerviosismo, irritabilidad, depresión, confusión o desorientación, ambliopía tóxica reversible y trastornos auditivos.
Muy raras: meningitis aséptica. Cabe decir que en este punto la Ficha de Dalsy añade algo que no menciona la de Merck: "En la mayor parte de los casos en los que se ha comunicado meningitis aséptica con ibuprofeno el paciente sufría alguna forma de enfermedad autoinmunitaria (como lupus eritematoso sistémico u otras enfermedades del colágeno) lo que suponía un factor de riesgo. Los síntomas de meningitis aséptica observados fueron rigidez de cuello, dolor de cabeza, náuseas, vómitos fiebre o desorientación".

- Hematológicas:
Muy raras: Puede prolongarse el tiempo de sangrado. Y añade: "Los raros casos observados de trastornos hematológicos corresponden a trombocitopenia, leucopenia, granulocitopenia, pancitopenia, agranulocitosis, anemia aplásica o anemia hemolítica".

- Cardiovasculares:
Parece existir una mayor predisposición por parte de los pacientes con hipertensión o trastornos renales a sufrir retención hídrica (el Prospecto concreta que la acumulación de líquidos podría darse en brazos y piernas). Podría aparecer hipertensión o insuficiencia cardiaca (especialmente en pacientes ancianos). Además la Ficha de Dalsy como ya hemos explicado en el apartado anterior recoge los datos procedentes de ensayos clínicos que sugieren que el uso prolongado de dosis altas de ibuprofeno se puede asociar a un moderado aumento del riesgo de infarto de miocardio o de ictus.

- Renales:
En base a la experiencia con los AINE en general no pueden excluirse casos de nefritis intersticial, síndrome nefrótico e insuficiencia renal.

- Hepáticas:
En raros casos se han observado anomalías de la función hepática, hepatitis e ictericia.

- Reacciones de hipersensibilidad:
Únicamente las menciona la Ficha de Dalsy y las define como poco frecuentes (angioedema, rinitis, broncoespasmo) o raras (reacción anafiláctica). Sin embargo, son los prospectos de ambos productos los que dan más detalles al respecto cuando dicen: "Hasta la fecha no se han comunicado reacciones alérgicas graves con ibuprofeno aunque no pueden descartarse. Las manifestaciones de este tipo de reacciones podrían ser fiebre, erupción en la piel, dolor abdominal, dolor de cabeza intenso y persistente, náuseas, vómitos, hinchazón de la cara, lengua y garganta, dificultad respiratoria, asma, palpitaciones, hipotensión o shock".

Otras:
En muy raros casos podrían verse agravadas las inflamaciones asociadas a infecciones. Y se debe interrumpir el tratamiento y acudir de inmediato al médico, según el propio prospecto de Merck (el único de los documentos revisados que incluye esta nota), en caso de reacciones alérgicas tales como erupciones en la piel, hinchazón de la cara, pitos en el pecho o dificultad respiratoria; vómitos de sangre o de aspecto similar a los posos del café; sangre en las heces o diarrea sanguinolenta; dolor intenso de estómago; ampollas o descamación importante en la piel; dolor de cabeza intenso o persistente; coloración amarilla de la piel (ictericia); signos de hipersensibilidad grave e hinchazón de las extremidades o acumulación de líquidos en brazos y piernas.

INTERACCIONES
A este respecto los documentos examinados son de lo más exhaustivo e incluyen una enorme lista de medicamentos con los que puede interaccionar el ibuprofeno. Nos centraremos en el listado de Merck por considerarlo especialmente "tajante" a la hora de indicar qué fármacos deberá dejar en el botiquín si alguien piensa en serio aún en tomarse este antiinflamatorio. En su Ficha indica lo siguiente:
No se recomienda su uso concomitante con:
 • Otros AINE. Debe evitarse el uso simultáneo con otros AINE pues puede aumentar el riesgo de úlcera gastrointestinal y hemorragias.
 • Metotrexato administrado a dosis de 15 mg/semana o superiores (un medicamento antirreumático). Si se administran AINE y metotrexato dentro de un intervalo de 24 horas puede producirse un aumento del nivel plasmático de metotrexato con el consiguiente aumento del riesgo de toxicidad por esta sustancia.
 •
Hidantoínas (para la epilepsia) y sulfamidas (antibióticos). Los efectos tóxicos de estas sustancias podrían verse aumentados.
 • Ticlopidina (antiagregante plaquetario). Los AINE no deben combinarse con ticlopidina debido al riesgo de un efecto aditivo en la inhibición de la función plaquetaria.
 • Litio (para la depresión). Los AINE pueden incrementar los niveles plasmáticos de litio.
 • Anticoagulantes. Los AINE pueden potenciar los efectos de los anticoagulantes sobre el tiempo de sangrado.
 • Mifepristona (utilizado para inducir el aborto médico). Los antiinflamatorios no esteroideos no deben administrarse en los 8-12 días posteriores a la administración de la mifepristona ya que éstos pueden reducir los efectos de la misma.

Se recomienda tener precaución con:
 • Digoxina (para enfermedades del corazón). Los AINE pueden elevar los niveles plasmáticos de digoxina aumentando así el riesgo de toxicidad por esta sustancia.
 • Glucósidos cardíacos. Los antiinflamatorios no esteroideos pueden exacerbar la insuficiencia cardiaca, reducir la tasa de filtración glomerular y aumentar los niveles de los glucósidos cardíacos.
 • Metotrexato administrado a dosis bajas, inferiores a 15 mg/semana. El ibuprofeno aumenta los niveles de metotrexato. Cuando se emplee en combinación con metotrexato a dosis bajas se vigilarán estrechamente los valores hemáticos del paciente, sobre todo durante las primeras semanas de administración simultánea.
 • Pentoxifilina (para mejorar el flujo sanguíneo). En pacientes que reciben tratamiento con ibuprofeno en combinación con pentoxifilina puede aumentar el riesgo de hemorragia por lo que se recomienda monitorizarel tiempo de sangrado.
 • Fenitoína (para la epilepsia). Durante el tratamiento simultáneo con ibuprofeno podrían verse aumentados los niveles plasmáticos de fenitoína.

 • Probenecid y sulfinpirazona (para eliminar el exceso de ácido úrico). Podrían provocar un aumento de las concentraciones plasmáticas de ibuprofeno.
 • Quinolonas (antibióticos). Se han notificado casos aislados de convulsiones que podrían haber sido causadas por el uso simultáneo de quinolonas y ciertos AINE.
 • Tiazidas, sustancias relacionadas con las tiazidas, diuréticos del asa y diuréticos ahorradores de potasio. Los AINE pueden contrarrestar el efecto diurético de estos fármacos y el empleo simultáneo de un AINE y un diurético puede aumentar el riesgo de insuficiencia renal como consecuencia de una reducción del flujo sanguíneo renal.
 • Sulfonilureas. Los AINE podrían potenciar el efecto hipoglucemiante de las sulfonilureas.
 • Ciclosporina, tacrolimus (inmunosupresores). Su administración simultánea con AINE puede aumentar el riesgo de nefrotoxicidad.
 • Corticosteroides. La administración simultánea de AINE y corticosteroides puede aumentar el riesgo de úlcera gastrointestinal.
 • Antihipertensivos (incluidos los inhibidores de la ECA o los betabloqueantes). Los AINE pueden reducir la eficacia de los antihipertensivos. El tratamiento simultáneo puede asociarse al riesgo de insuficiencia renal aguda.
 • Trombolíticos. Podrían aumentar el riesgo de hemorragia.
 • Zidovudina (antirretroviral). Podría aumentar el riesgo de toxicidad sobre los hematíes a través de los efectos sobre los reticulocitos apareciendo anemia grave una semana después del inicio de la administración del AINE.
 • Alimentos. La administración de ibuprofeno junto con alimentos retrasa la velocidad de absorción aunque se recomienda tomarlo durante las comidas o inmediatamente después para reducir así la posibilidad de que se produzcan molestias en el estómago (especialmente si ya se padecen esas molestias). Y aunque sólo lo recuerdan los documentos relativos a Dalsy el ibuprofeno puede alterar las siguientes pruebas de laboratorio: tiempo de hemorragia (puede prolongarse durante 1 día después de suspender el tratamiento); concentración de glucosa en sangre (puede disminuir); aclaramiento de creatinina (puede disminuir); hematocrito o hemoglobina (puede disminuir); concentraciones sanguíneas de nitrógeno ureico y concentraciones séricas de creatinina y potasio (puede aumentar) y puede incrementar los niveles de transaminasas en pruebas de función hepática. Por tanto, si va a someterse a un análisis clínico informe a su médico o farmacéutico de si está tomando o ha tomado este medicamento recientemente.

CONTRAINDICACIONES
En cuanto a las Contraindicaciones tanto Merck como Abbott Laboratories indican en sus fichas que no deben tomar sus productos:
 • Quienes padezcan hipersensibilidad conocida a ibuprofeno, a otros AINE o a cualquiera de los excipientes de la formulación.
 • Pacientes que hayan experimentado crisis de asma, rinitis aguda, urticaria, edema angioneurótico u otras reacciones de tipo alérgico tras haber utilizado sustancias de acción similar (por ejemplo, ácido acetilsalicílico u otros AINE).
 • Pacientes con disfunción hepática o renal grave.
 • Pacientes con diátesis hemorrágica u otros trastornos de la coagulación.
 • Pacientes con hemorragia gastrointestinal o úlcera péptica activa o recidivante.
 • Pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (en las Contraindicaciones recogidas en el Prospecto menciona la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn).
 • Si se está embarazada ( Dalsy en su Prospecto especifica: "Si se encuentra en el tercer trimestre del embarazo" ). Además en los prospectos de ambos productos se menciona que no se deberá tomar ibuprofeno si se vomita sangre o si el paciente presenta heces negras o una diarrea con sangre.

En resumen y como podrá comprender el lector a tenor del enorme listado de Advertencias, Precauciones, Efectos adversos, Interacciones y Contraindicaciones y lo exiguo de las Indicaciones, no nos parece muy inteligente tomar ibuprofeno para aliviar un simple dolor, bajar la fiebre o reducir un proceso inflamatorio. Se trata de un medicamento que puede provocar problemas realmente serios y todo para paliar unos síntomas que remitirán de forma natural en poco tiempo una vez en marcha los mecanismos autocurativos del cuerpo. No compensa pues en absoluto arriesgarse tanto para obtener, en el mejor de los supuestos, tan escaso beneficio.

Laura Jimeno
Enlace de Web Emisora: www.ecoaldea.com
 
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