S E R Y N O S E R


28 - 01 - 2011
¿Gasolina, del aire?
Suena casi demasiado bonito como para ser verdad; casi a magia. Pero una empresa estadounidense afirma ser capaz de producir gasolina y otros combustibles literalmente del aire, a partir de dióxido de carbono (CO2) y luz solar. La empresa se llama Joule Unlimited, y ha patentado una variante de lo que denomina 'fotosíntesis artificial' en la que cepas modificadas de la conocida bacteria Escherichia coli son capaces de sintetizar diversos hidrocarburos en un proceso similar al que utilizan las plantas. Y de modo no sólo completamente renovable, sino controlable y seguro. La empresa afirma que puede así proporcionar combustibles a medida para distintos usos (gasolina, diesel, de aviación), fabricados a pedido y sobre la marcha en donde sean necesarios, a un precio equivalente a 30 dólares el barril de petróleo. Lo cual podría revolucionar por completo la economía mundial, e incluso modificar la política internacional. ¿Será Joule Unlimited uno de esos fabricantes de motores de agua que terminan por decepcionar al ser incapaces de cumplir sus promesas? Hay algunos factores que parecen indicar que no; que esta vez podría no ser un sueño irrealizable.

Joule Unlimited posee una patente para variantes genéticamente modificadas de E. coli que, según afirman, son capaces de fabricar diversos hidrocarburos usando agua (incluso salobre o salada), la luz del sol y el CO2 del aire. Y han demostrado la capacidad fabricando etanol en procesos semiindustriales con rendimientos equivalentes a la mitad de los que obtiene la agricultura convencional. Aunque se muestran convencidos de que pueden obtener hasta el doble del rendimiento del etanol agrícola cuando consigan industrializar al máximo el proceso. Una de las principales ventajas que tiene el proceso de Joule Unlimited es que a diferencia de los biocomustibles conocidos su sistema no precisa de ningún tipo de materia prima orgánica para funcionar. La empresa afirma haber duplicado el sistema empleado por los vegetales para captar energía de la luz solar y transformarla en energía química, en un formato que se pueda emplear directamente. En este caso, en forma de combustibles conocidos; no haría falta ningún tipo de adaptación para utilizarlos en los motores existentes. El proceso tampoco genera contaminación; al contrario, elimina dióxido de carbono del aire. En suma, una tecnología con el potencial de cambiar el mundo. Si funciona como ellos dicen.

Y cabe pensar que así es, aunque sólo fuera por el calibre de las personas que se han incorporado al proyecto. Por ejemplo recientemente ha entrado en el consejo de administración de Joule Unlimited John Podesta, alto cargo de la Casa Blanca en dos administraciones que formó parte del equipo de transición de Obama y tiene por tanto excelentes contactos políticos. Aunque la persona que ofrece más confianza es el científico George Church, co-fundador de la empresa y cerebro del proyecto. Church es profesor de Genética en la Harvard Medical School, de Ciencias de la Salud y de Tecnología en el MIT y forma parte del Instituto Wyss para la ingeniería inspirada en la biología. Estuvo implicado en el Proyecto Genoma Humano, para el que desarrolló técnicas vitales, y ha puesto en marcha el proyecto Genoma Personal. Pero lo más importante es que se trata de una autoridad en el emergente campo de la Biología Sintética y tiene una reputación científica intachable. Lo que proporciona al proyecto un respaldo de seriedad que hace pensar que esta vez, quizá, estemos en presencia de una verdadera revolución energética. Gasolina, extraída del aire. Magia.
Enlace de Web Emisora: blogs.rtve.es
 
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