S E R Y N O S E R


04 - 10 - 2008
¿Evolucionó la sopa primordial hacia la vida?
Recientes análisis sugieren que la sopa de compuestos químicos que existía en la Tierra primigenia, evolucionó hacia la creación de la primera forma de vida, un descubrimiento que así mismo parece indicar que la formación de vida alienígena debería ser algo común.




Un análisis matemático sobre el modo en que estos simples compuestos químicos cruzaban el umbral entre la muerte y la vida, sugiere que la misma selección natural que dio a los seres vivos la diversidad con la aparecemos hoy sobre el planeta – desde las bacterias a los tigres – ya estaba en funcionamiento en la Tierra primitiva, antes incluso de que hubiese vida.




De lo que se infiere que en la sopa química existente en la infancia de nuestra Tierra, ya se estaban haciendo pruebas sobre la posibilidad de replicación de algunas moléculas, escenario que hace bastante más probable la aparición final de formas de vida, aquí y en otros mundos.




Según el punto de vista del profesor Martin Nowak, del Programa sobre Dinámica Evolutiva de la Universidad de Harvard, hace 4.000 millones de años, la Tierra generó un complejo “ecosistema” de moléculas que hicieron mucho más probable la aparición final de la vida.




No existen fósiles que nos indiquen qué fue lo que condujo a la aparición del primer ser vivo, lo cual ha llevado a un montón de especulación sobre los compuestos químicos presentes en la sopa primordial, y acerca del modo en que estos compuestos comenzaron a reproducirse.




Pero el análisis matemático del profesor Nowak concluye que las mejores candidatas moleculares para la vida ya habían sido seleccionadas antes incluso de que empezaran a reproducirse.




En la revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences, el profesor Nowak y el doctor Hisashi Ohtsuki formulan “una teoría matemática general para el origen de la evolución”.




En ella, emplean unidades para representar el alfabeto de los primeros bloques químicos básicos para la construcción de vida (formados según muchos, por unidades del código genético más primitivo y flexible que se conoce, el ARN) los cuales, según su punto de vista, pueden ser referidos en términos de la información que contienen.




Estos bloques básicos se ensamblaron aleatoria y espontáneamente formando hebras de información, tal y como sucede con las letras de las palabras. El estudio se centra en la cinética, lo que significa que trata de describir cómo crecerán estas cadenas formadas por secuencias diferentes.




Las hebras con información binaria diferente crecen a ritmos diferentes, lo cual hace que algunas formen bloques más rápidamente que otras. Las matemáticas muestran que como las cadenas más largas requieren más reacciones de ensamblaje, estas deberían ser menos comunes que las cadenas cortas.




Las pequeñas diferencias en el ritmo de crecimiento dan como resultado pequeñas diferencias en la abundancia; las secuencias que crecen más despacio son menos comunes en la población total, lo cual las hace menos competentes que las rápidas.




Y si algunas reacciones de ensamblaje se dan más rápido que otras, entonces las cadenas construidas con estas secuencias de bloques básicos de rápido ensamblaje debieron crecer para hacerse más abundantes. Esto es una forma de selección.




Algunas hebras pudieron también mutar, lo cual pudo llevarles a crecer con mayor éxito.




De este modo, las moléculas sujetas a las fuerzas de la selección y de la mutación que eran por si mismas incapaces de replicarse – la condición final necesaria para la vida – fueron inexorablemente dejadas de lado.




Esta reflexión es fascinante porque le da la vuelta al pensamiento darvinista convencional: normalmente los organismos que tienen más éxito se reproducen más y logran que sus genes se traspasen. Pero en este escenario de los orígenes de la vida, existe selección con anterioridad a la replicación.




Algunas veces una secuencia acelera el ritmo de reacción de otras secuencias, lo que demuestra que la clase de cooperación que el profesor Nowak ha sostenido desde hace tiempo, es un principio fundamental de la evolución. Unidos, comenta Nowak, el resultado es la “pre-vida” porque “tiene algunas cualidades de la vida genética: diversidad, selección y mutación, aunque no replicación”.




Si esta clase de selección es posible, apunta Nowak, tal vez podría ayudarnos a explicar el origen de la vida. Según su línea de pensamiento, unas pocas cadenas de unidades básicas desarrollan la habilidad de hacer copias de si mismas, si existen suficientes unidades químicas a su alrededor.




Las cadenas replicantes pueden ser más rápidas usando las unidades básicas que las no replicantes, de modo que exista competencia entre la pre-vida y la propia vida.




Según sus cálculos, solo cuando se da una mutación que eleva el ritmo de la replicación por encima de cierto umbral, pueden las cadenas replicantes superar a la pre-vida. “Finalmente, la vida destruye a la pre-vida”, comenta el profesor Nowak. “Se come al andamio que la ha construido”.




El profesor Nowak espera que su modelo, que muestra el entorno molecular que conduce a entidades replicantes, pueda servir para la planificación de futuros experimentos destinados a estudiar la aparición de la primera forma de vida.




Comentario:




Bueno, la creación espontánea de las bases para la vida (sin intervención divina ni nada) ya se demostró con el experimento de Miller:


A una mezcla con metano , amoniaco, hidrógeno y agua (como la atmósfera primitiva) se le aplica electricidad (pensemos en los rayos de una tormenta, por ejemplo) y como resultado, abracadabra, tenemos moléculas orgánicas (ácido acético, ADP-Glucosa, y los aminoácidos glicina, alanina, ácido glutámico y ácido aspártico)


Echad un vistazo a la wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Miller_y_Urey


Un saludo
Enlace de Web Emisora: www.maikelnai.es
 
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